Ventajas de usar la cinta para correr

Quienes entrenan en casa usando la cinta para correr lo hacen porque consideran que aporta mayores beneficios que correr al aire libre. Aunque esta posición tenga sus detractores señalando que ejercitarse en un ambiente abierto suele ser mucho más divertido, ofreciendo una experiencia variada y estimulante, existen numerosas ventajas para correr en la cinta. Todo es cuestión de disciplina y constancia, con un régimen alimenticio adecuado y las ganas enormes de estar en forma y saludable.

Las cintas para correr ofrecen la ventaja de un entrenamiento de alta calidad. Obligatoriamente exige la presencia de un entrenador, cosa que no es así cuando se entrena al aire libre, haciendo lo que se cree sin obtener los resultados esperados. Lo anterior es especialmente cierto cuando las temperaturas aumentan demasiado o dismunyen en exceso. El calor desmedido puede imponer una carga de estrés mucho mayor sobre el cuerpo provocando que se pierda el ritmo. La sudoración excesiva agota mucho más rápido; lo mismo sucede con el frío del invierno, por ejemplo.

La cinta hace frente a estas desventajas al proporcionar un ambiente cerrado en la comodidad del hogar donde se cuenta con la opción de controlar la temperatura y demás condiciones ambientales para maximizar el rendimiento. La cinta puede ajustarse de manera que el entrenamiento promueva la mayor capacidad de ejecución y esfuerzo. La mayoría de las máquinas incorporan la tecnología necesaria para introducir variaciones como aumentar la inclinación, la velocidad de giro de la cinta, entre muchas otras cosas. De esta manera puedes exigirte más o menos según sean los objetivos en la cinta.

Las ventajas solo se suman cuando se trata de una cinta para correr, pues viene siendo la compañera ideal para un entrenamiento de buena calidad e ininterrumpido. Hay que tener presente que siempre estará ahí a la disposición del usuario cada vez que sea necesario.

Las condiciones ambientales tampoco son un impedimento para cumplir con el entrenamiento. El tiempo lluvioso o las temperaturas muy altas o bajas, no impiden que se pueda continuar con el trabajo en la cinta.

Hay quienes, incluso, alternan el ejercicio al aire libre con la cinta haciendo una parte de aquel en uno y el resto en el otro. Por ejemplo, en los días de verano se puede salir a correr muy temprano cuando la temperatura es aún bastante fresca. Se culmina más tarde el entrenamiento en casa con la cinta cuando la temperatura haya alcanzado niveles mayores.

La cinta también es un buen aliado para la recuperación de lesiones. El usuario puede controlar el nivel de esfuerzo. El impacto sobre el cuerpo es mucho menor comparado con el esfuerzo al aire libre, por lo que la recuperación se verá favorecida sin que haya mayores repercusiones.

Correr en la cinta previene de encuentros indeseados con obstáculos que pueden entorpecer el entrenamiento o comprometer la integridad del usuario. No es necesario llevar mapas ni otros accesorios. Se evitan los inconvenientes de buscar rutas seguras cuando te encuentras en terrenos desconocidos. No te topas con baches y el tiempo o la hora no son un inconveniente.

Como se dijo más arriba, las cintas tienen la ventaja de que el usuario puede programar el nivel de esfuerzo, por lo que es idónea para entrenar en preparación para carreras largas o montañosas. El usuario puede seleccionar la inclinación requerida para prepararse para la competencia, la velocidad con que la cinta deberá girar, entre muchas otras cosas. Además, muchas máquinas incorporan tecnología que las vuelve aptas para mediciones fisiológicas.

Estrategias para mejorar la experiencia

Las ventajas que la cinta le ofrece al entrenamiento de las personas incrementan si a ellas se suman diversas estrategias de las que los usuarios pueden valerse para mejorar al máximo su experiencia y rendimiento. Escuchar música o mirar tv mientras se entrena puede aportar la variedad de estímulos cuya ausencia suele ser uno de los factores que intervienen en el desagrado de algunas personas, ya que tiende a agregar monotonía a la actividad y pérdida del interés.

Otra opción es combinar el uso de la cinta con el entrenamiento al aire libre en formas variadas. Tanto para que la actividad resulte más diversa como para que el entrenamiento no se vea interrumpido, sobre todo cuando las circunstancias ambientales nos juegan en contra. Entonces, el usuario puede partir a la mitad el tiempo del entrenamiento. Dedica por ejemplo, las primeras horas del día, muy temprano, a correr al aire libre, mientras que la segunda parte del entrenamiento puede continuarse en casa utilizando la cinta. Este tipo de arreglo es útil sobre todo cuando la temperatura es un factor obstaculizador del entrenamiento. El arreglo también puede hacerse al revés e incluso por la noche.

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