Desventajas de las cintas para correr baratas

Practicar running es una actividad muy sana y divertida. Hacerlo desde la comodidad del hogar también aporta numerosos beneficios, aparte de resultar más práctico que salir a la calle o pagar un gimnasio. Sin embargo, la adquisición de una máquina para correr es un aspecto que preocupa a muchas personas, especialmente por el factor dinero.

La calidad siempre cuesta más

La calidad siempre viene acompañada de altos costos. No se puede pretender comprar algo barato y que dure para siempre. Se corre un alto riesgo al comprar artículos económicos o en barata, más si se trata de máquinas para hacer deportes. Por ello, debes tomar en cuenta que si quieres empezar a ejercitarte en casa haciendo running, deberás invertir un poco más en una máquina para correr de buena calidad.

Hoy en día se ofrecen en el mercado muchísimos y muy variados modelos de máquinas para hacer ejercicio. Entre ellas cintas para correr a precios increíblemente bajos que atraen el interés de los usuarios ansiosos por ahorrarse algo de dinero. Gastarse una gran cantidad de sus ahorros en una máquina para ejercitarse no es una idea que les resulte atractiva. Dado que son cada vez más las personas que se suman a esta actividad, el atractivo por vender máquinas económicamente más accesibles aumenta en paralelo. El problema con esto es que para venderlas más baratas, se necesita de materiales más baratos, poco aptos para el uso intensivo que los usuarios normalmente le dan a esta maquinaria, que, además, resulta ser un excelente aliado en el ejercicio.
No hace falta un modelo tan exagerado… pero tampoco vayamos al extremo de lo barato

El riesgo, sin embargo, no se circunscribe exclusivamente a las piezas con que son manufacturadas las cintas para correr de calidad inferior. Estas mismas incorporan tecnología que no es tan buena como las manejadas por las máquinas más costosas. Tecnología que es importante para el entrenamiento, pieza fundamental en las ventajas que estas máquinas proporcionan. Por ejemplo existen las que pueden dar una lectura de la distancia recorrida, algunas incluyen medidores fisiológicos que calculan la tasa cardíaca, el ritmo respiratorio, etc. Hay incluso las que incorporan soportes para colocar la tableta u otros dispositivos de música.

Asimismo, cabe destacar que, aunque comprar una cinta para correr más económica parezca un ahorro mayor que comprar una más costosa, la verdad es muy otra. Las máquinas de correr baratas al momento de comprarlas terminan suponiendo un gasto mucho mayor para su dueño, ya que se deterioran con mayor facilidad por la baja calidad de sus componentes. Es decir son incapaces de soportar el uso intensivo que la mayoría de los usuarios les dan para su entrenamiento diario.

Destacar que una cinta andadora no es adecuada para usarla de forma continuada para correr.

El resultado final es que la máquina debe ser desechada y sustituida por otra totalmente nueva al poco tiempo. Generalmente tienen un tiempo de vida de un año o dos, e incluso menos de eso. Por otro lado, las máquinas de mayor calidad logran pasar la prueba y resisten por muchos más años, así que lejos de ser un gasto, sería más bien una inversión.

¿Qué pasa con las máquinas baratas?

Piezas de poca duración: las máquinas baratas utilizan piezas plásticas poco resistentes al esfuerzo al que son sometidas durante el ejercicio. Sobre todo las rodaduras están hechas de materiales plásticos que resisten por poco tiempo el esfuerzo. Si el uso es intensivo es mucho más probable que terminen por deteriorarse rápidamente. Las cintas de mayor calidad tienen piezas metálicas que garantizan resistencia y durabilidad.

Procesadores de gama baja: mientras las máquinas de alta calidad incorporan procesadores que rápidamente se ajustan a la resistencia que le ponemos a la cinta, los de menor calidad demoran más y no hacen los ajustes a tiempo.

Motores con baja potencia: las máquinas de menor calidad traen consigo motores de potencia disminuida. La máquina es más lenta y obliga a usarla siempre al máximo de su capacidad. Esto incrementa las posibilidades de que el motor se queme al poco tiempo de haberla adquirido. Al exigirle mayor potencia, mayor probabilidad de que el recubrimiento del cableado se queme dando como resultado el desgaste del motor.

Electrónica que se estropea más pronto: los componentes electrónicos de las máquinas baratas suelen gastarse más rápido por el uso continuado. Especialmente cuando se le exige potencia al máximo, lo que quema el cableado de los electrónicos en menos tiempo.

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.